Me pase por su despacho antes de irme, toque a la puerta despacio antes de asomar la cabeza con una resplandeciente sonrisa - se puede? - pregunte un poco divertida, mirandolo desde la puerta. Tan guapo como siempre, pense alegre, sin terminar de entrar auqnue estaba practicamente segura de que su respuesta sería afirmativa.